Hubo un cambio de planes en Bogotá. Salgo para Venezuela en media hora. Me alojará un amigo que tiene una posada en Chuspa. De ahí, en lancha, nos vamos a encontrar con unos gringos en Playa Caribe. No hay señal, no hay lugar para milicos, no hay ojos curiosos. Los ingleses dicen tener algo de colección único. Se trataría de unas esclavas de plata que Keith Richards le habría ganado a Clapton, apostando sobre la sexualidad de Bowie.
En principio no parece un artículo que valga tanta discreción por ese relato, al que solo se le pueden sacar un par de miles. Pero resulta que esas esclavas tendrían un origen mucho mas antiguo. Las habría utilizado la mujer que acompaño a Francisco de Miranda hasta su muerte: Sarah Andrews, hija de John Andrews y Dinah Hewson. Como con el tiempo me especialicé en lograr aunar figuras del pasado, con sus objetos y con sus descendientes, pude descubrir, luego de preguntar persona por persona en Dublin, que Dinah Hewson estaba unida parentalmente con Paul David Hewson(Bono Vox), en un sexto grado de consanguinidad. Mis estudios mas profundos dieron con una catarata de datos aún mas interesantes, y que harían a cualquier objeto relacionado, un tesoro que multiplicaría su valor. Los datos eran para mi. Compartir esa información, antes de obtener el objeto, era poner dinero en bolsillo ajeno. Sebastián Francisco de Miranda y Rodríguez Espinoza, tal vez haya sido el más controversial y fascinante de los héroes de la Independencia Americana. Guerreó en la Revolución Francesa y en la Independencia de Estados Unidos. Conoció a Napoleón Bonaparte, a Catalina la Grande y a William Pitt. Con Pitt, tuvo un desafío en un juego de ajedrez y le ganó las esclavas de plata, que regalaría posteriormente a Sarah. Por supuesto, cuando hurgas demasiado, aparecen cosas que no esperabas, que se relacionan lateralmente, pero sirven para hacer crecer el precio y la fama del objeto a vender. Como no soy historiador, algunos datos no los sumo al CV de la pieza en cuestión para no marear a los posibles compradores. Pero cuando saboreo sangre de pieza con alcurnia, voy a tiburonear hasta el fondo. El 14 de febrero de 1790, Miranda se reunió con el Primer Ministro Británico, William Pitt, para gestionar su apoyo a la independencia americana. En los archivos a los que tuve acceso en Londres, en un viaje preliminar, y que por una variante del destino, me puso delante una docena de papers del siglo XVIII, con firmas sobre acuerdos de miembros de las Logias formadas por americanos en Gran Bretaña, pude concatenar eslabones que llegan hasta la actualidad. Y eso se traduce en dólares. Miranda, en Venecia y en Roma, había conseguido de parte de dos sacerdotes de la Compañía de Jesús, los nombres de 327 jesuitas expulsados de América, con los que habría mantenido contacto para complotarse contra el Imperio Español. Adónde me llevó esto? Juntando estas piezas del puzzle, Héroes de Independencia, británicos y jesuitas, parecía hacerse mas verosímil la teoría de los traidores: Los padres de la Patria de América Latina, habían conspirado, junto con el Imperio Británico, para derrotar a los españoles, basado en un plan jesuíta de venganza por su expulsión en el siglo XVIII. Cómo llegué al siglo XXI desde allí? El padre de Bono, Brendan Robert Hewson, utilizó el apellido materno, que toda la línea de sangre jamás dejó de usar combinados con otros apellidos, porque su padre los abandonó cuando él era pequeño. Junto con el apellido, recibió las esclavas y la religión protestante, además de una historia de batallas contra la jerarquía del Vaticano. En una época de penurias económicas, Brendan Hewson empeñó las esclavas, y nunca las pudo recuperar. Un caballero, que se presentaba como descendiente de los Sinclair escoceses, la compró para su hija, próxima a casarse. Marian contraería matrimonio con el inglés Adrian S. Clapton, tío de Eric, quien, al morir su esposa prematuramente, le entregaría al famoso guitarrista, aún adolescente, las esclavas de plata de los Hewson. En 1978, en Studio 54 de NY, reunidos en un VIP, Mick Jagger, David Bowie y Lou Reed, discuten sobre las proporciones de Iggy Pop, se levantan y van juntos al baño por un "pase". Una semana después, ese pequeño incidente nocturno llegó a oídos de Keith, que estaba en su residencia francesa zapando con Eric Clapton. Entre humos y vodka con jugo de naranja, surgió la apuesta sobre si "Angie" era en realidad una canción de Mick dedicada al andrógino David. Esa noche, las esclavas pasaron a la muñeca izquierda de "Keef" Richards.
Son las 3.33 de la madrugada del viernes 13 de octubre del año del Señor MMVI. Estoy agotado de estar agotado. Revisé todo el fondo del mar de la más profunda red de desquicio humano jamás tejida. Me lanzo en cruz sobre la cama, pero en un microsegundo, antes del impacto, se vuelve en la vagina de Jessica Chastain, del tamaño de una Queen Size, por el canal del Universo, caigo en el asiento trasero del "Taxi Driver". No conduce De Niro, lo hace Harvey Keitel, vestido como el proxeneta de la película; todo es igual, menos que él es anciano, mantiene el pañuelo en la mano mientras conduce y se distrae cuando aspira cocaína con la otra mano. Chocamos. Su nuca impacta en el apoyacabezas y el cuero y su sangrante piel se transforman en la boca de Martha Mitchell. Ella habla como un oráculo:
En 1981, ya publicado "October", en referencia a las revoluciones de principio de siglo, Bono, a través de un operador del estudio de grabación, se entera de la anécdota de las esclavas de Keith. Intrigado, sigue la historia, y confirma por una foto, que son las que empeñó su padre hace años. En 1982, cuando los Stones vuelven de la gira por USA, y empiezan la gira europea, Bono acude el 27 de mayo al Apollo Theatre de Glasgow, a entrevistarse con Richards y ofrecerle comprar las esclavas. Se encuentran en camarines dos horas después y Keith accede con una condición: Bono lo tiene que acompañar en un rito pagano, basado en las enseñanzas de Lola Zaza Crowley, hija de Aleister- mago y ocultista- que refiere a alcanzar la inmortalidad, aspirando las cenizas de un espíritu joven sacrificado al Nuevo Eón de Horus. Richards le había comprado a dos fumadores de opio, empleados de la funeraria de los padres de Ozzy Osbourne, las cenizas de Simon John Ritchie- famoso con el nombre de Sid Vicious- y le habían entregado a la familia del difunto Sid, la urna que contenía las cenizas de un homeless. La propuesta de Keith era harto compleja, pero no imposible de aceptar. Finalmente, ambos, en la casa de campo de Stanley Kubrick, cuyo nombre era "The Shining", teniendo como testigos a Jack Nicholson y a Malcom McDowell- Kubrick estaba ausente- Richards y Bono, con la 9° Sinfonía de Beethoven de fondo, cortaron con un puñal templario sobre un espejo del siglo XVI las cenizas de Sid, dibujando trece líneas y aspirandolas alternativamente. Terminado con éxito el rito, y mientras Bono se tiraba de cabeza en la tina del baño de la habitación de huespedes más próxima, el guitarrista de los Stones, procedía a quitarse las esclavas, y se las entregaba en una caja de madera de Egipto con la inscripción "Ordo Templi Orientis".
Mientras Bono estaba en Memphis, grabando Rattle and Hum, su familia se había quedado en el Edificio San Remo, en NY. La caja egipcia con las esclavas la dejó guardada desde el primer momento en su residencia de Dalkey, al sur de Dublín, que originalmente fue un asentamiento vikingo. Allí, entre una colección de armas de la Edad Media, en un arcón de la época de Breogan, se encontraban las escurridizas esclavas. La noche que U2 graba en vivo su versión de Helter Skelter, en Los Angeles, Bono la introduce diciendo "Esta canción Charles Manson se la robó a Los Beatles y nosotros se la robamos a él". Esa misma noche Dalkey es asaltada, específicamente en busca de objetos de culto. El arcón con las esclavas, el arma con la que mataron a Abraham Lincoln y el original de El Libro de la Ley de Aleister Crowley fueron robados.
Lo extraño es que muchos años después de ese hecho, estando yo en Buenos Aires, una madrugada frente al río, en el amarradero de San Fernando, escuchando Sin City por The Flying Burrito Brothers, recibí un mail en mi cuenta dark, que me desconcertó. Alguien que se hacía llamar Robespierre, me escribía presentándose como "hermano de la red", ofreciendomé un negocio de objetos de culto. Contaba con mi discreción y me aseguraba tener datos precisos sobre los actuales poseedores de algo muy preciado. Agregaba que el productor de Dr Dre, Jimmy Iovine, tenía lo que a mí me podía hacer ganar mucho dinero. Que si me interesaba respondiera a la brevedad. En el asunto había escrito "las esclavas de Keef".
Entretanto mis pensamientos iban de mi tercer ojo a mi pecho ida y vuelta, recordé que Jimmy Iovine, también había sido el productor de las once nuevas canciones que integraron Rattle And Hum.



Auchtung Baby!
ResponderBorraruna experiencia mistica!
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